Los desafíos en las fusiones y adquisiciones de empresas familiares

Publicación original en LexLatin (10 de mayo de 2021)


En Panamá y en la mayoría de los países latinoamericanos las empresas familiares constituyen una pieza fundamental para la generación de empleo, el desarrollo y el crecimiento de industrias. Generalmente, estas empresas surgen de forma natural y orgánica, pero no suelen implementar políticas y prácticas de gobierno corporativo a lo largo de su desarrollo que garanticen su sostenibilidad.


Podemos destacar algunas características de las empresas familiares que contribuyen a su permanencia a lo largo de varias generaciones:


Mantienen un mismo enfoque y visión de los objetivos del negocio. Cuando hay alineación de objetivos a nivel de los accionistas y directivos se generan eficiencias. No se pierden recursos valiosos en esfuerzos dispersos.


Reconocen la importancia de definir estrategias claras. La planificación estratégica es clave para definir las metas en un determinado periodo. Sin planificación estratégica no es posible evaluar el entorno y afrontar los riesgos que amenazan la rentabilidad.


Retribuyen el mérito por encima de la mera relación familiar. La meritocracia fortalece y consolida valores de compromiso y dedicación a la empresa que en algunos casos se desvirtúan por el interés proteccionista de la familia.


Están comprometidos con la gobernanza. Incorporar directivos independientes y diversos e implementar políticas y procesos robustos de gobierno corporativo en todos los niveles jerárquicos de la organización es apostar a la supervivencia de la empresa.


Planifican la sucesión. Una planificación oportuna de los perfiles idóneos para liderar la empresa no necesariamente se encuentra en los miembros de la familia, puede surgir de una persona externa a la organización. Esto puede tomar varios años y por ello debe dedicarse el tiempo necesario para definir cuidadosamente el proceso adecuado para llevar a cabo la mejor selección.


No tienen miedo a innovar o a adaptarse a la tecnología. Muchas empresas tradicionales consideran que su modelo de negocio les ha funcionado bien por muchos años y son reacias a incorporar elementos innovadores o a invertir en tecnología. Es aquí donde un directorio diverso en edades y capacidades puede aportar mucho para dar el salto necesario hacia el desarrollo tecnológico.


Estos elementos o características son las oportunidades que diferencian a las empresas exitosas en procesos de fusión o adquisición por parte de otras empresas competidoras. La falta de procesos claros para analizar y mitigar riesgos en empresas de este tipo las conduce a tomar decisiones apresuradas, cuando ya el problema o la crisis se ha vuelto irreversible. El reto principal es vencer la resistencia natural que surge de la creencia de que la persona que funda el negocio es quien mejor lo conoce y sabe lo que le conviene a largo plazo. No necesariamente esto es así.


Entre las razones que motivan los procesos de fusión y adquisición de empresas familiares podemos destacar la necesidad de incorporar inyecciones de capital adicional al negocio, la falta de interés de las siguientes generaciones en el giro comercial de la empresa, conflictos entre accionistas, la aparición de competidores que pueden aportar sinergias para hacer crecer el negocio, proyectos de crecimiento internacional, entre muchos otros.


Para resaltar la transcendencia del buen gobierno corporativo como factor de éxito en estos procesos, me permito citar la siguiente frase del Dr. Manuel Bermejo, en su Informe Especial sobre empresas familiares latinas:


“En el fondo del asunto late la idea de una evolución del modelo de las familias empresarias: de la perpetuación de una actividad concreta a la creación de valor compartido a través de las generaciones. Esta evolución de paradigmas aflora en el debate estratégico de altura cuando las compañías familiares implementan sus gobiernos corporativos”.